Torrezno

Aún resuenan los ecos de su viaje a Pamplona en boca de heraldos acojonados. Cuentan en murmullos los recuerdos de aquel viaje en coche, junto a vikingos de pro, (Gonso, Pelos y Amena). Cuentan como aquella rueda estalló bajo su pesaje entonces desproporcionado. Cuentan como no pasó nada. Cuentan que gracias a Dios lo pueden seguir contando. Cuentan como desde entonces se reguló a base de alcachofas y soja. Cuentan que aún no ha alcanzado su objetivo, que la gula es “mu mala”, la soja no sabe a “ná” y la voluntad poco voluntariosa. Cuentan como consiguieron alcanzar la capital foral. Cuentan como le encomendaron la vital misión de defender un hueco de aparcamiento para transporte ligero vikingo. Cuentan como encontró uno. Cuentan como en su soledad se le plantó un coche macarra con tipos chungos con cadenas incorporadas y hembras machitas enervadoras. Cuentan como defendió la posición. Cuentan que ni Crockett en “El Alamo”. Cuentan que con Ahorcaperros no habrían quedado ni hueco ni hembras. Cuentan que quemó Pamplona. Cuentan que llegó, salió, quemó y descanso. Cuentan que se acostó con un bocata. Cuentan que el durmió. Cuentan que el bocata no. Y cuentan, que al día siguiente, a pesar de la ubicación de la vianda durante la dormida, en la entrepierna de su compañero de cama, maese Torrezno, finalmente, se lo comió (el bocata también).

Nombre: Torrezno
Años en la peña: 3
Denominación:
Sector: Crápula
Gustos: Tetero
Trainera de vino (sobre 10): 9
Trainera de flanes (sobre 10): 9
Especialidad: Contacto con macarras

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